Estudio de la Biblia

LA BIBLIA

 

           ESTUDIO DE LA BIBLIA COMO LA PALABRA DE DIOS.-

Su historia y su contenido científico espiritual.  Métodos usados y propósitos específicos. Los  hombres que participaron en escribirla y lugares que fueron la cuna de su origen. Y principalmente su origen e inspiración divina.

MÉTODOS USADOS EN EL ESTUDIO DE ELLA.

  1. a) La hermenéutica, es la ciencia Interpretativa de las Sagradas Escrituras. b) La exégesis, es la ciencia que se propone exponer lo estudiado. c) Epexégesis, es el estudio del texto a la luz de su contexto.

EL HERMENEUTA BÍBLICO.-

Para asumir el rango de tal, debe de reunir las siguientes condiciones:

1) Debe haber nacido de nuevo en Cristo. Debe pertenecer de hecho al reino del cual provienen las Sagradas Escrituras. Juan 3:5.

2) Debe sentir en su alma  un profundo  amor por las Sagradas Escrituras, y sentir ese mismo profundo amor por el Autor de ellas.

3) Debe sentir un reverente y manifiesto amor por la verdad divina revelada en las Sagradas Escrituras. Salmo 119:140.

4) Considerarlas con el mayor respe­to, por cuanto son de origen y procedencia divinos.

5) Debe ser honesto. No debe mutilar, ni añadir a lo que está escrito. Está prohibido hacerlo. En el caso de que no hubiera una prohibición debe hacerlo por propio criterio, porque hay sentencia de anatema para los ta­les.  Apocalipsis 22: 18,19.-

6) No debe interpretar las Sagradas Escrituras en forma, antojadiza. No debe ajustar la enseñanza bíblica a conceptos o conveniencias particulares para agradar a los hombres, porque hay sentencia de anatema para los tales.  Gálatas 1:7,8.

 

 

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LA BIBLIA.

ESTUDIO DE LA BIBLIA COMO LA PALABRA DE DIOS

EL  HERMENEUTA  BIBLI CO. –

7) Debe poseer amplios reflejos. Esta cualidad en el intérprete  bíblico es necesaria para percibir en lo narrativo, poético y profético  y  en el significado lógico y emocional en el texto. Debe ser capaz de captar e interpretar lo cruel y lo tierno, lo frió del razonamiento y también lo candoroso y humano de la Palabra escrita.

8) Debe saber cavar profundo. La capacidad de relacionar lo superficial y lo profundo e indispensable en el estudio acabado de las Sagradas Escrituras, U­na pepita de oro en la superficie lo llevará a las profundidades de donde extraerá los tesoros de las riquezas de su gracia en Cristo.

9) Debe poseer  una educación universal  bien nutrida. No es suficiente el conocimiento puramente espiritual o religioso en el hermeneuta, sino que es necesario un cúmulo de conocimientos completos  en el saber. Es ne­cesario adquirir conocimientos en todas las ciencias. Todos los conocimientos intelectuales que la investigación pueda proporcionarnos será poco en el estudio  las Sagradas  Escrituras. Se entiende que se trata del verdadero saber y de auténtica ciencia y no de teorías utópicas como son las de Darwin y otros. Es necesario también el conocimiento idiomático a lo menos en forma elemental. Son también  necesarios los co­nocimientos de historia, geografía, arqueología, filosofía, filología, astronomía, botánica, zoología, ornitología, etc.

10) Además debe de conocer a Dios.  Junto con una profunda experiencia personal de comunión con El, debe de conocer a Dios, no basado en una experiencia individual, sino basado en la descripción que las Sagradas  Escrituras nos dan de Él.  Sin este conocimiento es imposible una exacta interpretación de las Escrituras. Una equivocada interpretación del texto Sagrado nos dará como resultado una equivocada imagen del carácter de Dios, y por ende una fe equivocada. A la vez que una equivocada concepción del carácter  Dios, nos dará una equivocada interpretación, confusa y tergiversada.

11) Los conocimientos generales no son indispensables para la salvación, pero la salvación es indispensable para un auténtico saber bíblico. El saber es  complemento a la salvación como experiencia en Cristo. I Corin­tios 1:24

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LA BIBLIA.

ESTUDIO DE LA BIBLIA COMO LA PALABRA DE DIOS

EL HERMENEUTA BÍBLICO

12) La Biblia como revelación divina descubre a Dios para el hombre y el conocimiento de ella descubre al hombre ante Dios. Las Escrituras Sagradas disipan las tinieblas y el hombre puede ver a Dios y Dios se manifies­ta en el hombre. Por medio de ella el hombre ve a Dios y se ve asimismo. Efesios 1:17. Salmos 107:10,11

13) Debe entender el lenguaje grama­tical. De acuerdo a las reglas gramaticales y al significado que tienen las palabras en el uso común  de acuerdo a la interpretación del texto sagrado. No es clásica. Los originales fueron dedicados a gente más bien sencilla, aunque no es un lenguaje vulgarizado o degradado a causa del Autor que Las inspiró II Timoteo 3:16.

14) El fin y pensamiento del autor Sagrado. Debe entrar en el pensamiento del autor y entender exactamente lo que quiso decir, cual sea el lineamiento general y a donde se dirige la idea general del escritor bíblico.

15) El tema específico que está es­crito. El carácter del asunto tratado. El propósito o asunto central es fundamental en las Escrituras sagradas, como lo es en todo otro libro, en esto no difiere de otro libro escrito. Es necesario saber primeramente lo que se propone el versículo, capitulo o libro o el conjunto de Libros de las Sagradas Escrituras. Hay que entender el propósito general y particular de las Sagradas Escrituras y de cada libro, de cada capítulo y de cada versículo.